A principio de enero se realizó el Encuentro de la Comunidad de La Buena Gente, un espacio que reunió a personas, organizaciones, colaboradores y aliados que forman parte, desde distintos lugares, de este proceso colectivo.
El encuentro fue pensado como un espacio de conversación, conexión y networking, para fortalecer vínculos entre quienes hacen posible La Buena Gente: quienes trabajan en barrios, en formación, en comunicación, en activismo, en el espacio público y en lo digital. Más que un evento formal, fue un momento para encontrarnos, reconocernos y seguir tejiendo comunidad.
El trabajo de La Buena Gente parte de una convicción clara: la cultura ciudadana no se construye solo desde el discurso, sino desde prácticas concretas que se viven, se ensayan y se sostienen en el tiempo. Lo que buscamos transformar no son ideas abstractas, sino formas cotidianas de convivir en la ciudad: cómo usamos el espacio público, cómo nos relacionamos con otras personas y cómo asumimos el territorio que habitamos, tanto en el espacio físico como en el digital.
Durante el encuentro se compartieron aprendizajes del trabajo comunitario en barrios, procesos de formación y campañas de comunicación que han permitido abrir conversación pública, incidir en prácticas cotidianas y fortalecer el sentido colectivo. En ese marco, La Buena Gente apuesta por un activismo bien diseñado, entendido como una herramienta que se construye desde la experiencia compartida, la participación activa y el trabajo comunitario, no desde la instrucción ni los manuales.
También se destacaron procesos que actualmente están en marcha, como el trabajo con Lab XXI en el proyecto Comunidades Protectoras, desarrollado junto a UNICEF, que impulsa procesos de comunicación participativa con adolescentes en distintas zonas del país, como Lago Agrio, Esmeraldas, San Lorenzo y Manta, y su nueva etapa de fortalecimiento en San Lorenzo y Lago Agrio.
Asimismo, se reconoció la colaboración con La Casa de la Luz, espacio que abrió sus puertas para iniciar el proceso de Empresa Buena Gente, una línea de trabajo que busca reflexionar y activar prácticas de cultura ciudadana desde el ámbito organizacional y comunitario.
El encuentro fue también una oportunidad para agradecer a los espacios aliados que acompañan este camino, como Rayuela, casa de la Tienda de La Buena Gente y un punto clave para el encuentro, la conversación y la vida comunitaria.
Nada de esto sería posible sin las personas y organizaciones que sostienen este proceso con tiempo, trabajo, ideas, confianza, donaciones, presencia y participación activa. Este encuentro reafirma ese camino y deja claro que lo que viene se seguirá construyendo, como siempre, en colectivo.